martes, 11 de julio de 2017

Wonder Woman

En la oculta isla de Themiscyra viven las amazonas, mujeres guerreras creadas por Zeus para mantener la paz. De ellas la más poderosa es Diana, su princesa. Diana conocerá a Steve Trevor, un valiente soldado en la I Guerra Mundial que le hará mezclarse en el conflicto.

Llega la primera parte de las aventuras de la heroína más icónica de DC Comics, una película crucial por varias razones: es la primera película protagonizada por una superheroína, es el primer blockbuster dirigido por una mujer y es la primera vez que Wonder Woman salta a la gran pantalla. El resultado es una película de acción con un trasfondo de reflexión (ligero, que hablamos de superhéroes al fin y al cabo) sobre la guerra y la naturaleza humana. La película cumple de sobras lo que se espera de ella. Mucha acción, muy épica, extraordinarios efectos especiales, interpretaciones correctas... vamos, que no sorprende pero tampoco decepciona, es exactamente lo que esperas desde que te sientas en la butaca hasta que te levantas de ella.

En el apartado interpretativo, Gal Gadot sigue mostrando la misma fuerza que en BvS aunque esta vez se comporta de una forma más inocente, demostrando que es su primer contacto con el mundo de los humanos. Chris Pine como Steve Trevor está más que correcto y el resto del reparto cumplen bien. A señalar el ya habitual grupo de nacionalidades mixtas (un hindú, un nativo americano y un escocés) que acompañan a los dos protagonistas, quienes tienen momentos en que muestran sus respectivas personalidades pero tampoco se explota demasiado. En cuanto a los malos, quizás anden un poco faltos de motivación, sobre todo la doctora Maru interpretada por nuestra Elena Anaya, pero también hay que entender que Wonder Woman aterriza en medio de la guerra, por lo que las motivaciones de los malos tampoco tienen que explicarse demasiado.

Respecto a la fotografía y efectos especiales, como es de esperar son espectaculares. Al principio me pareció que abusaban un poco de la cámara lenta, pero al final le he encontrado la lógica: sirve para mostrar las habilidades guerreras de la heroína, algo que la distingue de Superman, su equivalente masculino.

Un aspecto que me ha gustado mucho de la película es su banda sonora, que aunque no deja de ser la típica fanfarria de película de acción mezcla muy bien temas que remiten a la antigüedad griega con la música rock que en BvS se asoció con el personaje. Acompaña muy bien las imágenes y resulta una combinación muy eficaz y armoniosa.

Y esto es todo lo que da de sí Wonder Woman, película destinada a romper moldes y aportar frescura al ya repetitivo género de los superhéroes en el cine. ¿Lo conseguirá? Lo que sí consigue, desde ya, es un lugar en mi ranking.