sábado, 21 de abril de 2012

Los juegos del hambre

En un presente/futuro distópico, la capital de Panem tiene bajo un dominio tiránico una serie de provincias denominadas Distritos. Hace tiempo, estas se unieron en una rebelión contra la capital, pero fracasaron. Desde entonces, los tiránicos gobernantes de un mundo post-apocalíptico obligan a organizar cada año un concurso televisado llamado "Los juegos del hambre", en los que cada distrito envía a dos jóvenes a enfrentarse en un combate por la supervivencia hasta que solo queda uno. En esta ocasión, el distrito 12 (el más pobre de todos) enviará a Katniss Everdeen, una experta arquera, y a Peeta Mellark, quienes tendrán que ingeniárselas para sobrevivir.

Llegó el gran acontecimiento, el blockbuster del año, la película destinada a romper todas las taquillas y a convertirse en la sucesora de Harry Potter y Crepúsculo. Basada en el best-seller de Suzanne Collins, lo cierto es que resulta una curiosa mezcla entre "Perseguido" y "Battle Royale", bebiendo un poco de ambas. Por un lado, la atracción mediática de la violencia, presentada en el film de Arnold Schwarzenegger, y por otro el hecho de ver adolescentes masacrándose entre ellos, como ya vimos en la película del nipón Fukasaku. Los juegos del hambre viene a estar a caballo entre ambas producciones.

Y ahora, os preguntaréis: "Pero, ¿te ha gustado?" Pues no me ha disgustado. Lo cierto es que arranca muy bien, nos presenta la sociedad futura/presente (no se aclara si lo que vemos es una divergencia en la historia o sencillamente el futuro, aunque tampoco importa demasiado), deja claro que los ricos son muy ricos y los pobres muy pobres, y enseña de forma clara el estado policial cuasifascista en el que viven los distritos. En cuanto a la segunda parte... bien, de esa me encargo ahora...

Quizás esa mencionada segunda parte es la que menos me ha gustado. Me refiero al concurso en sí, a los juegos del hambre propiamente dichos. No es que esté mal, pero le falta algo de violencia, se queda un tanto light. Yo personalmente habría hecho este trozo un poco más sangriento, ojo, no estoy hablando de gore extremo (que no me gusta si no va acompañado de una buena dosis de humor, como Braindead), pero se nota demasiado la "influencia Crepúsculo", y que la cinta está enfocada al público adolescente de la época. La mayoría de muertes no se ven en pantalla (desconozco si se describen en la novela), los personajes apenas muestran sus habilidades, salvando a la protagonista y una chica experta en lanzar cuchillos, y realmente no llegas a empatizar mucho con los participantes, de forma que tampoco te importa demasiado su destino. Aparte, eché de menos un body count más eficaz, a lo Battle Royale, había momentos que no me quedaba muy claro cuantos quedaban vivos...

Aparte de esto, la película se disfruta bien. Tiene algún fallo menor de guión (por ejemplo, al principio la protagonista no parece saber lo que es un sinsajo, una especie de pájaro, pero luego reconoce el canto de estos sin problemas), pero nada demasiado reseñable como para hacer que te levantes de la butaca. Los actores cumplen, a los jóvenes se les nota que tienen pocas tablas, no obstante cumplen bien con su papel, especialmente los dos protagonistas, y el elenco de secundarios es para quitarse el sombrero: el  veterano y siempre magnífico Donald Sutherland, el histriónico y divertido Stanley Tucci, que se le nota muy relajado y a sus anchas en este papel, el cantante y sex symbol Lenny Kravitz, en su tercer papel, y un más que estupendo Woody Harrelson, en uno de los mejores papeles de su carrera a mi juicio , si exceptuamos "El escándalo de Larry Flint", donde hizo una interpretación para la que parecía haber nacido.


Por otro lado, la reflexión de hasta qué punto la violencia es adictiva, y el hecho de ver a jóvenes matándose es atractivo, es un punto interesante de la cinta, al igual que ocurría con Perseguido. Además, se muestra de forma clara la manipulación que hacen de nosotros los medios de comunicación, no se hace ningún tipo de cortapisa en ese sentido, lo cual me pareció muy loable por parte del director Gary Ross. ¿Quizás sea porque el cine es el único espectáculo que sabes de antemano que es mentira? No lo sé, y no sé si Collins lo refleja también en sus libros, pero me parece un aspecto positivo de la cinta, que la convierte en algo bastante interesante, sobre todo al final. Realmente, sirve para amenizar una segunda parte que, sin ese aspecto, resultaría algo sosa, tal como digo en el párrafo anterior.


En cuanto a efectos especiales y escenografía, la verdad es que la película cumple de sobras. El mundo distópico está muy bien recreado, como digo más arriba las diferencias entre clases sociales se dejan ver claramente, y aunque los efectos no son para echar cohetes - tampoco esperaba otra cosa, evidentemente en este sentido no le pido lo mismo a este film que a Ira de Titanes o Vengadores, por ejemplo - bastan para lo que se quiere mostrar en pantalla. A destacar en este sentido el TGV que lleva a los protas de su distrito al capitolio, que me gustó especialmente.

Bien, un segundo "fallo" que se podría mencionar es que está bastante enfocada hacia los fans de las novelas, y que los que no entiendan lo que es una distopía se podrían sentir algo despistados al ver la película. Por ejemplo, no se aclara donde está Paneem (aunque se supone que son los actuales Estados Unidos), ni tampoco qué había antes de la guerra. No obstante, para los que estamos acostumbrados a la ciencia ficción, es evidente que este "defecto" pasa totalmente desapercibido, y a cualquiera que no conozca este tipo de cine va a olvidarlo al cuarto de hora de empezar la película. Yo mismo no he leído los libros y no tuve ningún problema para entender el argumento.

Bien, pues eso, que tenemos nueva franquicia rompetaquillas en ciernes. Preparémonos para Los juegos del hambre 2, 3, 4 y así ad eternum. Pues genial, por mí pueden jugar con el hambre cuanto quieran, que les seguiré el juego.

Bienvenidos a los juegos del hambre... y que la suerte esté siempre de vuestra parte.

lunes, 9 de abril de 2012

El rito

Bueno, voy a redactar una crítica sobre una película antigua, que fui a ver al cine en su día, pero que tenía pendiente por no encontrar tiempo para escribirla. Sé que llega algo tarde, pero más vale tarde que nunca, ¿no?.

Un cura que se ha ordenado por necesidad en vez de vocación descubre su verdadera vocación cuando otro cura le habla de una rama vaticana de curas especializados en exorcismos. El Padre Lucas le enseña a desenvolverse en este oscuro mundo de exorcismos y lucha contra el demonio, convirtiéndose en su mentor.

La verdad, esta película me sorprendió mucho. En unos tiempos acostumbrados al efectismo y a provocar terror por visión y no por insinuación, El Rito representa una tabla de salvación, una película que basa su capacidad para el miedo en las interpretaciones, puras y duras. Hopkins se revela como el actor ideal para interpretar este tipo de papel, sobre todo hacia el final.

Lo cierto es que me pareció una historia maravillosamente contada, lenta pero es lógico, bien desarrollada y con el justo equilibrio de suspense. Llena de buenas ideas, como la del "ejército de exorcistas", y el "cura-que-es-cura-pero-no-se-lo-cree-mucho", lo cierto es que es un plato difícil de paladear, pero una vez se ha degustado resulta de lo más apetecible. Lo cierto es que hay que pensar un poco tras verla, si no, hay cosas que se pueden escapar.

¿Quizás le falta causar más miedo? Puede, en cierto modo es más bien suspense, pero suspense muy bien entendido y administrado. No obstante, lo reconozco, en este sentido se podría haber mejorado, es lo que faltaría pulir para tener un diamante de muchos quilates.

Aún así, recomiendo encarecidamente verla. Es muy difícil en el cine actual encontrar una película de estas características. Merece, a mi juicio, al menos un 8 sobre 10.